viernes, 20 de octubre de 2017

Diego Sañudo


Diego Sañudo ( Burgos, Castilla y León, España, 1981) comenzó su andadura literaria con cinco años, cuando comenzó a pedir libros en lugar de juguetes a los Reyes Magos. Se ha formado leyendo, escribiendo y acudiendo a numerosos talleres literarios.
Ha publicado Juego de Niños que se ha convertido en el libro más vendido de la editorial La Tinta del Silencio, con quienes publicará próximamente un segundo libro: Relatos capitales. Además, participará en una antología de microficción. También está presente en El fulgor de la estrella negra. Homenaje a David Bowie, en la antología Colección Bardeblás y en Relatos de Cerveza-Ficción.
Ha sido finalista del I Premio de microrrelatos Usar y Tirar, en el concurso de microrrelatos de Eñe, revista para leer, y en el concurso de microrrelatos de la feria del libro de Burgos entre otros.



Sonrió a la mujer que se sentó junto a él en el parque. Fue sutil pero ella le recordó que tenía alzheimer y que ya estaban casados.

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Me dejaste un lunes y escribí un martes la lista de la compra:
—Cinta.
—Bolsas negras.
—Hacha.
Y sólo por eso sospechan de mí.

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Le miró a los ojos y sintió esa indescriptible sensación tan embriagante, tan abstracta y tan visceral que se resume en cuatro letras: asco.

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Delicioso, pensó sorprendido mientras masticaba, y se rio al recordar que casi se entrega a la poli porque no sabía qué hacer con el cadáver

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Me encanta hacerlo boca arriba, boca abajo, de pie, sobre la mesa, en el suelo, en la playa, solo o acompañado. Leer es un placer

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Micifuz cerró el chat enojado. Odiaba negociar la venta de armas con los humanos. Nunca le tomaban en serio cuando pedía su pago en atún.

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Sopló las velas emocionado y pidió un deseo.
—No seas infantil —le dijo la sombra que le acompañaba— no es tu cumpleaños, es tu velatorio.


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lunes, 18 de septiembre de 2017

Renato Tinajero


Renato Tinajero (Cd. Victoria, Tamaulipas, 1976), es autor de cuentos, ensayos y poemas. Estudió filosofía y es profesor universitario. Fue publicado en varias ocasiones en El cuento, revista de imaginación. Su libro Fábulas e historias de estrategas obtuvo el Premio Bellas Artes de Poesía Aguascalientes en 2017. Vive en Monterrey.



Fábula

Cría cuervos y échate a dormir. Crea fama y te sacarán los ojos.


Suma teológica

Tres. Son tres ángeles. Son tres los ángeles que han comenzado su danza sobre la punta de un alfiler. Tres ángeles livianos e invisibles. Tres ángeles etéreos.
Cuatro. Son cuatro, cuatro ángeles los que se suman a la coreografía divina. Siete, son siete ahora los ángeles danzantes. Siete ángeles que danzan en la punta sutil del alfiler.
Seis. Son seis los ángeles que mueren, que han muerto asesinados antes de que raye el alba. Y es un ángel, el séptimo, quien los contempla. Es solamente un ángel. Uno el que sostiene todavía entre los dedos el cuchillo ensangrentado. Y el ángel, en el esquivo instante que separa a un segundo del que lo sucede, alza el cuchillo y se suicida.
Oh creyentes, vosotros los que habéis depositado ciegamente vuestra fe en el mayor de los Misterios, decid: ¿cuál es la Voluntad de Dios?


Apocalíptico

Y las reses, en venganza, tomaron las armas.


A la manera de los hombres

“Ego sum lux”, dijo la luciérnaga, imitando en palabras y ademanes a los hombres.


Un epílogo

Y a la mañana del octavo día, luego de un descanso nada reparador, Dios se encontró en su cama convertido en un gigantesco insecto.


Taxi

Y la garra dejó caer desde la ventanilla del taxi la cabecita de un niño, cuyos cabellos, uno por uno, habían sido arrancados meticulosamente.


El viento, el viento

“Polvo somos”, dijo. Y el ventarrón lo deshizo de un soplido, como se barre el polvo triste que se junta sobre los muebles.


domingo, 3 de septiembre de 2017

Katalina Ramírez


Katalina Ramírez (Puebla, 1990). estudió la licenciatura en Literatura y Filosofía y un diplomado en Edición y comercialización de libros, el cual ella misma gestionó, en la Universidad Iberoamericana de Puebla. Ha organizado eventos masivos de fomento a la lectura, como la primera Feria del libro infantil en Puebla, talleres de edición, entre otros. Actualmente trabaja como editora de manera independiente con diversas editoriales. Ha impartido clases de Literatura, y actualmente imparte la clase de Edición en la Universidad Anáhuac. Escribe microcuentos y poemas, y ha publicado textos de dichos géneros en seis antologías internacionales y en diversas revistas nacionales.



Verdadera naturaleza

Las sirenas, a diferencia de lo que cree la gente, son presas a medio digerir de peces hambrientos; su canto, en vez de malévolo, es agonizante.


Definición de las nubes

Las nubes son ciudades efímeras donde viven los habitantes del cielo, y sus calles y direcciones nunca son iguales.


Los espejos

Estaba soñando que la perseguían, como cada noche de esa semana y, como cada vez, se dio cuenta de que era una pesadilla. Así que repitió el método que la había regresado tantas veces al alivio de la vigilia: mirarse en un espejo y pronunciar su nombre. Despertó pero no reconoció las sábanas ni las paredes, ni al hombre que dormía a su lado. Algo había salido mal, había que volver a dormir; regresar y abrir otra puerta. Después de encontrar otro espejo y repetir las letras de su nombre, y otro espejo, y otro, y otro más, y de despertar siempre en una cama que no era la suya, entre paredes y unos brazos jóvenes y musculosos, se resignó a vagar entre los inextricables muros del sueño.


Fin del mundo III

Del espacio mandan un mensaje a la Tierra: quien quiera ser salvado debe prender una luz. El orbe parece un globo de cantoya que se enciende y se apaga.
Se enciende y se apaga.
Se enciende y se apaga.
Se enciende.
Se apaga.


Casa 16

Si por una combinación desafortunada de hechos inconexos ha llegado a la casa 16 en la calle 35 de la ciudad X, lo más sensato es seguirse de largo, pero si su curiosidad no se lo permite y entra, es mejor que sepa que no será fácil salir. No se sabe de nadie que lo haya logrado. Una vez adentro se encuentra en un vestíbulo con varias puertas, piensa en salir, pero ya no recuerda por cuál ha entrado, así que abre la que está a sus espaldas, que le parece la opción más lógica, pues no ha hecho ningún otro movimiento. Ésta lo conduce a un vestíbulo idéntico al anterior, y la siguiente a otro, y así sucesivamente durante horas y durante lo que llegan a parecerle días. A estas alturas lo mejor es que se detenga en la habitación donde se encuentra y comience a poblarla con sus objetos preciados y conocidos. Es preferible ganar el hogar que perder la cordura.